Estuve leyendo el Plan de Descontaminación de la Región Metropolitana para participar en la CONSULTA CIUDADANA que realizará la CONAMA entre los días 8 y 13 de septiembre, según informa Publimetro, y las siguientes son mis
OBSERVACIONES AL PLAN DE DESCONTAMINACIÓN DE LA REGIÓN METROPOLITANA
De los vehículos pesados:
En la parte referida a los vehículos pesados, el Plan se refiere exclusivamente a los camiones y a los buses de la locomoción colectiva, además de la maquinaria fuera de ruta, olvidando a los buses interprovinciales que tienen sus terminales precisamente en la zona más contaminada de Santiago. Es cuestión de arribar a los terminales y sentir el hedor del petróleo que cubre todo el perímetro, siendo peor en los estacionamientos mismos, donde muchos buses ni siquiera apagan sus motores entre un viaje y otro. Como la idiosincracia empresarial busca siempre el resquicio legal para marginarse de la norma y abaratar costos, es imprescindible que también se les incluya con los vehículos pesados, nombrándolos especialmente.
Aquí también deberían incluir la prohibición a los camiones y buses de mantener sus motores en marcha mientras permanecen detenidos durante la carga y descarga o a la espera de pasajeros.
De los vehículos sin sello verde:
El proyecto propone la desaparición acelerada y definitiva de los vehículos no catalíticos o sin sello verde, bajo un programa de compensación de emisiones similar al aplicado a la industria. Al respecto, hay que recordar que quienes tienen estos vehículos son gente de escasos recursos y no veo cómo pueda asimilarse, siendo que el vehículo dejará de existir para siempre y el dueño no tiene los medios para reemplazarlo por uno no contaminante. De modo que, al revés del mencionado programa, la desaparición de la fuente contaminante es definitiva y permanente y lo que corresponde es que el Estado premie este hecho, en vez de dejar al dueño en la inopia y sin su medio de transporte.
De las áreas verdes:
Respecto a las áreas verdes, la ciudad de Santiago se caracteriza por tener árboles en casi todas sus veredas, así como pequeños o grandes bandejones de tierra dispuestos para jardines. Aquí, vale la pena destacar que sólo en las comunas de mayor poder adquisitivo se advierten jardines limpios y bien cuidados, permaneciendo la tierra desnuda y sucia en el resto de las comunas de Santiago, lo que ciertamente contribuye a aumentar el polvo en suspensión. Al respecto, propongo incluir en el Proyecto un ítem especial para entregar financiamiento municipal, de modo que sea la Municipalidad la obligada a hacer jardines en esos bandejones, pero los propietarios adyacentes los obligados a mantenerlos, bajo sanción de multa en caso de incumplimiento. Para los sectores más pobres, estudiar una especie de subsidio por el agua consumida en el riego. Su fiscalización, obviamente, debe estar a cargo de la Municipalidad. En caso de resistir la Municipalidad la ejecución de jardines, obligar a su pavimentación.
De las ciclo-rutas:
En cuanto a las ciclo-rutas, la idea es excelente, pero gran parte de las calles no permiten su construcción por tener calzadas angostas. Sin embargo, ahí mismo donde las calzadas son angostas, puede haber veredas anchas donde es muy factible la construcción de la ciclo-ruta mediante el simple sistema de PINTAR el suelo marcando los bordes con pintura fosforescente y la pista, con pintura roja. Éste es el sistema empleado en Holanda y funciona a la perfección.
Desde luego, es preciso educar a la población respecto de la preferencia en el uso de la vía, indicando que, en caso de accidente entre peatón y ciclista, el culpable será aquél que invadió la pista del otro.
De la extensión de la ciudad:
Respecto a la construcción, nada dice el proyecto y debería poner especial énfasis en la limitación de la zona urbana, dado que la ciudad sigue extendiéndose no sólo hacia zonas rurales, sino verticalmente, mediante la edificación de gigantescas torres con el consiguiente aumento masivo de la población. Dicho aumento ha traído como consecuencia el deterioro de la calidad de vida del santiaguino por el stress a que está diariamente sometido al tener que desplazarse decenas de kilómetros desde su residencia a su lugar de trabajo y viceversa, lo que, además, resulta en el continuo aumento del parque automotríz y en la extensión de los recorridos de los buses de locomoción colectiva, con el obvio aumento de la contaminación ambiental.
A este respecto, casi todos los vecinos de cualquier comuna de Santiago hemos sido testigos de cómo se cambian o alteran los planos reguladores de la construcción y al ciudadano común no le es posible oponerse cuando un alcalde, en forma unilateral, autoriza la construcción de un edificio de departamentos donde antes habían 5 casas. Si habían 5 casas, se puede presumir que hubieran 20 personas y 5 autos. Al ser reemplazadas por una edificación de 200 departamentos, podemos hacer la multiplicación y tenemos que las mismas calles y las mismas tuberías para agua y alcantarillado ahora deben servir a 200 autos y 800 personas, por lo bajo.
De los sitios eriazos:
Tampoco el proyecto hace mención de la recolección de basura, aspecto ultracontaminante, ya no sólo en cuanto a la respiración, sino a la salud en general y semanalmente vemos por televisión al menos un reportaje sobre sitios eriazos transformados en vertederos clandestinos, causando incluso plagas de animales indeseables.
Como la Ley no permite la intervención municipal en dichos terrenos, excepto para obligar al dueño al cierre perimetral del erial, es necesario presentar un proyecto de ley que autorice a funcionarios municipales a intervenir en dichos terrenos sin necesidad de orden judicial, ya que el cierre no es obstáculo suficiente para impedir la acumulación de desperdicios, procediendo a su limpieza y cargando el costo al dueño del terreno. De constituir una situación reiterada, proceder a la expropiación al valor fiscal del terreno.
Como también se da la situación de terrenos abandonados, simplemente proceder a su incautación para la ejecución de áreas verdes o edificación de sedes comunitarias o sociales. Destaco el término incautación, ya que la expropiación implica una compensación al dueño, que resulta beneficiado después de haber contribuido por años a la incomodidad, inmundicia, HEDORES y contaminación de sus vecinos, de modo que, en el hecho, viene a ser una “expropiación compensada”.
De la ironía de la Consulta:
En general, el proyecto está muy bien trazado, pero, como todo proyecto es susceptible de mejorar, se supone que la participación ciudadana ayudará a perfeccionarlo, por lo que la inclusión del formulario de OBSERVACIONES respalda esa participación, así como también debería influir el resultado de la CONSULTA PÚBLICA sobre el Plan.
Sin embargo, después de toda la perorata, ilusionándonos en nuestra efectiva participación ciudadana en tan magno proyecto, tienen buen cuidado de advertir un hecho que está prescrito, reglamentado, circunscrito, establecido, regulado y enmarcado dentro de la constitución: “El resultado de esta Consulta NO ES VINCULANTE”.


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